Se consagró como comediante en Los exitosos Pell$, baila y canta en el teatro y debuta en el cine con un rol dramático. Para completar un año intenso, se separó de su novio francés y empezó a salir con Mike Amigorena, su compañero de tira. Aquí nos cuenta cómo vive este momento.

Como suele pasar con las chicas famosas, el corazón de Carla da que hablar: después de dos años de noviazgo se separó del francés Julien Hyvrard y, cuando nadie lo esperaba, comenzó a salir con Mike Amigorena, su coprotagonista en Los exitosos Pell$, quien confesó su amor por ella en un programa de televisión en vivo y en directo. Y aunque la prensa rosa especula con que la nueva pareja atraviesa una crisis, Carla no lo confirma ni lo niega. Para desgracia de los curiosos, ella está en la lista de las celebridades que no dan demasiados detalles sobre su vida sentimental: “Estoy acompañada y feliz, y pasando por un buen momento”, dice.

Después de haberse consagrado como comediante gracias a los personajes histriónicos, pícaros y divertidos que interpretó en LaLola y en Los exitosos Pell$, una imagina que Carla Peterson vive eufórica y haciendo chistes todo el tiempo. Pero no: es tranquila… quizá demasiado. De hecho, saluda tímidamente a todos, como cuando alguien llega a un cumpleaños donde no conoce a nadie e intenta pasar inadvertida. Antes de ser maquillada y lookeada para las fotos, recorre la mansión del Hotel Four Seasons donde hacemos la nota: “¿Ven? A un lugar así de grande me quiero mudar. Este año me queda pendiente ese proyecto, cambiar mi departamento por una casa con jardín. Espero concretarlo antes de que termine 2009”, confiesa mientras se pasea por todas las habitaciones a cara lavada y con un vestido muy veraniego. Sin dudas, debe ser la única cuenta pendiente que tiene en su haber, porque cierra año a full: su labor en la tele, en la obra de teatro Corazón idiota (en dupla con Griselda Siciliani) y en la película El mural, en la que trabajó a las órdenes de Héctor Olivera y gracias a la cual cumplió su sueño de actuar en el cine.

“Creo que LaLola fue un punto de inflexión en mi carrera: dejé de ser coprotagonista y pasé a ser protagonista, entonces me asenté como actriz. Ahora siento que hay una confianza depositada en mí, me volví una profesional confiable”, reflexiona.

Hipersensible, se emociona al hablar del amor y de los hombres pero la sonrisa pícara le vuelve a la cara al referirse a su familia: “Somos muy unidos. Mi mamá me hace reír mucho. Y con mis hermanos también me llevo bárbaro. Como soy la mayor de cuatro, en mi adolescencia me ponía en la postura de darles el buen ejemplo, aunque ahora son ellos los que me encarrilan (se ríe). Lo que pasa es que son todos muy serios, están casados, trabajan, en cambio yo soy la actriz de la familia, la artista. Somos muy amigos y cuando necesito un consejo recurro a ellos”, cuenta. Enterate de qué otras cosas suceden en la vida de nuestra chica de tapa.

Cosmo: Vivís en boca de todos, ¿te llevás bien con la fama o hay días en los que quisieras ser anónima?
Carla Peterson: Me llevo bien, cuando empecé mi carrera sabía que ser conocida implicaba que la gente querría saber de mí, el problema es que con las nuevas tecnologías cambió todo: cualquier persona con un celular te puede sacar una foto y subirla a un blog, mandarla a la tele o a una revista. Esas actitudes invasivas no me gustan.

C: ¿Tuviste malas experiencias?
CP: Sí, un amigo me recomendó una herramienta de Internet que funciona como alerta y que me envía un e-mail si mi nombre sale en algún lado de la web. Hace poco me llegó un correo en el que alguien contaba en un blog que me había visto en un bar con un amigo y me impresionó porque daba todos los detalles de lo que había hecho. Esas cuestiones me incomodan porque no me gusta encerrarme en mi casa y vivir como una gran estrella; al contrario, me fascina caminar por la calle a cara lavada, ir al almacén, cenar en restaurantes lindos, hacer lo que hace cualquier persona común y corriente. Por eso trato de acostumbrarme a estas cuestiones, aunque es feo sentir que cualquiera puede saber todo de mí.

C: ¿Qué es lo que se puede saber de vos, entonces, ahora que no grabás una tira diaria?
CP: Confieso que duermo hasta el mediodía porque termino acelerada en el teatro y me acuesto tarde. Cuando llego de las funciones me quedo mirando DVD, documentales y recitales. Como en la obra bailo y canto, veo shows como los de Beyonce e imito sus pasos, ¡a la madrugada! Lo único que no miro son los noticieros porque me deprime ver las cosas que pasan y no poder hacer nada. Después de levantarme, desayuno y voy directo al gym, salgo a correr o hago pesas para estar tonificada.

C: Al vivir tan expuesta, ¿tenés algún complejo con tu imagen?
CP: No. Estoy contenta y tranquila con mi cuerpo. No soy la mujer más segura del planeta, pero intento cuidarme de manera natural. No hago dietas, ¿a qué mujer le gusta hacerlas?, y por ahora no pienso en cirugías. Quizás cuando se me caigan los párpados me haga algunos retoques. Lo loco de estos tiempos es que una se mata con las rutinas de belleza para estar perfecta y cuando hacés fotos te super photoshopean para quitarte los defectos. ¡Avisen así no me mato tanto!

C: ¿Tenés asesores de imagen?
CP: Tengo un equipo de gente que me asesora porque me gusta producirme, maquillarme y peinarme para la alfombra roja. Igual, la última palabra sobre mi look la tengo yo. Jamás me guío por lo que está de moda, no cambiaría mi personalidad ni mi estilo poniéndome una prenda solamente porque se usa.

C: ¿Ser famosa hace que los hombres te llamen más para salir?
CP: No te creas. La fama te ayuda a que te llamen para ofrecerte ropa y entradas a los teatros, pero no pienses que me llueven invitaciones de hombres para salir.

C: ¿Será porque estás de novia con Mike?
CP: (Hace una pausa) No me gusta poner rótulos, lo único que voy a decir es que estoy acompañada y feliz, sin dar nombres.

C: ¿Grabar diariamente una tira con un actor facilita que te enamores de él?
CP: No siempre, pero cuando trabajás todos los días con alguien y ves cómo se desenvuelve en lo mismo que hacés vos te pueden pasar dos cosas: o descubrís que comparte tus gustos y lo empezás a admirar porque te impacta su forma de ser, o ni te llama la atención. Si te sucede lo primero, es lógico que lo empieces a mirar con otros ojos.

C: En LaLola trabajaste con Luciano Castro, ¿no te movió ni un pelito hacer escenas hot con él?
CP: No, porque es mi amigo, ¡si no andá a saber qué hubiera pasado! (Risas). Igual, confieso que es mejor actuar con galanes lindos y perfumados antes que con tipos feos y con mal aliento.

C: ¿Cuál es tu lista de cualidades imprescindibles en un hombre?
CP: Que sea divertido, inteligente y muy seguro… y que me haga reír mucho.

C: ¿La billetera es importante?
CP: Es fundamental que tenga cierta independencia económica, que no se queje por la falta de dinero y que me pueda invitar a lugares lindos a cenar. Quizá no tiene que ser el restaurante más caro, pero debe tener una muy buena cocina, porque hoy en día cenar afuera es el plan que más disfruto en mi tiempo libre. Ojo, tampoco es atractivo el hombre que se hace el canchero por ser demasiado poderoso. Un punto medio está perfecto.

C: ¿Cómo te das cuenta de que te estás enamorando de alguien?
CP: (Piensa) Porque empiezo a tirarme el I-Ching para ver qué va a pasar con él, leo las figuras que me salen y lo tomo literalmente. También me intereso en lo que hace y en sus gustos… esas cuestiones son mis indicios de que el otro me está interesando demasiado.

C: ¿Siempre fuiste noviera o te divierten las relaciones casuales?
CP: En realidad, cuando conocí a Julien me puse noviera y me empezó a gustar el hecho de compartir mi sintonía con alguien. Antes no me interesaba el compromiso. Con el tiempo, una va madurando y bajando un cambio en todos los aspectos de la vida. Por ejemplo, antes era superbolichera, me iba de la disco a las grabaciones, y ahora prefiero los planes de a dos o las fiestas tranquilas.

C: Hablando de fiestas, ¿tenés algún ritual para festejar el Año Nuevo?
CP: Mi único ritual es juntarme con la gente que quiero. Navidad la celebro con mi familia y Año Nuevo con amigos. Voy a brindar por este gran año que fue de mucho crecimiento, tanto por lo bueno como por lo malo que tuve que atravesar. ¿Un deseo? ¡Que 2010 sea buenísimo para todas las Chicas Cosmo!